Previous post

LA CIUDAD DE DIOS

La Ciudad de Dios. La inexpugnable Roma, fue conquistada por Alarico y entregada al saqueo, el 24 de agosto del 410, durante cuatro días consecutivos, se desencadeno una ola de crímenes y de violencia. La Ciudad de Dios

La Ciudad de Dios. Roma saqueada por lo bárbaros. La vieja capital, inviolada desde los lejanos tiempos de la invasión gala, había sido forzada por las bandas de un godo y gemía bajo el peso de sus ultrajes. Se escuchaban por doquier relatos acerca de los actos de terror en la ciudad, los palacios incendiados, los carros de los bárbaros atestados de objetos preciosos robados y maltrechos. Familias enteras habían quedado aniquiladas, había sido asesinado senadores, violadas vírgenes consagradas a Dios. La Ciudad de Dios

LA CIUDAD DE DIOS.

La Ciudad de Dios. La impresión de la caída de Roma había impresionado hondamente a sus habitantes, solitaria está la ciudad decían, antes populosa pensaban las personas cuando oían hablar del espantoso vacío que siguió, al saqueo, de como aullaban los perros en los palacios desiertos, de como salían los supervivientes, agotados por el hambre, después de 5 días de forzada abstinencia, se daban la mano para sostenerse en pie por las calles cubiertas de cadáveres, mientras los bárbaros marchaban con los carros de oro y plata de jóvenes y muchachas cautivas. La administración del imperio, y el emperador Honorio mismo, hacía varios años que ya no residía allí. Retirados a Ravena, fortalecidos detrás de una fuerte cintura de lagunas, se hallaban a buen recaudo desde el año 404. (San, Agustín 1997) La Ciudad de Dios.

La Ciudad de Dios. ¿Quién era Alarico que se había atrevido a invadir Roma? Cuando nació en el año 370 a las orillas del Danubio, de una gran familia Visigoda, Alarico, nadie podía presagiar que aquel niño llegaría a ser el inspirador involuntario de una de las más vastas y heroicas obras que jamás fueron escritas: epopeya histórica y mística, en que pusieron su mano cielo y tierra, el hombre y Dios. Los godos eran bárbaros, que desde el año 275 quedaron incorporados al imperio y desde los comienzos del siglo IV eran, en gran número, cristianos. El mismo Alarico era cristiano; pero el Evangelio que podía leer, no había destruido en él su carácter militar y la ferocidad barbárica Desde joven fue soldado y sirvió a Teodosio contra Eugenio; pero no contento con las ganancias logradas, se licenció. Tenía ya el apodo del Temerario, y demostró su audacia devastando, después de la muerte de Teodosio, el Peloponeso y conquistando Atenas. La Ciudad de Dios.

La Ciudad de Dios. En el 409 vuelve a Roma y hace emperador al prefecto de la ciudad, Prisco Atalio. Luego lo destituye, con la esperanza de llegar a un acuerdo con el emperador del Imperio Romano Honorio; decepcionado por no llegar a ningún convenio con Honorio, vuelve por tercera vez, logrando forzar la puerta principal y durante tres días sus soldados, chusma de todas las razas, entran en la metrópoli del Imperio, después sale de Roma seguido de larguísima fila de vehículos cargados de botín y se dirige hacia el sur con intención de embarcarse para la conquista de Africa. La Ciudad de Dios.

La Ciudad de Dios. Este Visigodo, que no era ni siguiera rey, pareció por un momento, ser el dueño de Occidente, pero el castigo siguió de cerca al delito: llegando a Calabria, cuando intentaba pasar a Sicilia, Alarico murió repentinamente, y los suyos, según las costumbres góticas se desviaron para sepultar en el fondo de mar el cadáver del Temerario, que por tres veces había violado la Ciudad Eterna. La Ciudad de Dios

LA CIUDAD DE DIOS.

La Ciudad de Dios. El saqueo de Roma, lo más grave de todo este suceso, fue la humillación, Por qué: hacia ochocientos años, desde que los galos, el 387 antes de Cristo, habían tomado Roma, que la capital del imperio, no había sido invadida, ni pisoteada por los bárbaros, varias veces durante aquellos siglos, la habían amenazado, pero siempre quedó a salvo, Creíase en su carácter sagrado, en la protección de los dioses que Eneas había traído de Troya, o del Nuevo Dios que Pedro había llevado de Jerusalén. Ante estos acontecimientos la estupefacción fue mayor que el terror, la vergüenza más grande que el asombro. En Africa se sintieron también sus efectos, pues muchos se refugiaron allí huyendo de Italia. La ciudad de Dios.

La Ciudad de Dios. El gigantesco drama teándrico se puede dividir, como la antigua tragedia, en cinco actos. En el primero, Dios crea al hombre (Adán) semejante a Sí. En el segundo, el hombre quiere ser (igual) a Dios y llega a ser (menos) que el hombre (caída). En el tercero, Dios le enseña por medio de la ley, cómo puede tornar a ser hombre, es decir volver o regresar a ser hombre; pero el hombre no sabe ni llegar a la equidad y se embrutece. En el cuarto, Dios (Cristo) le invita volverse Santo, esto es, semejante a Dios. La Ciudad de Dios.

La Ciudad de Dios. En el quinto, una parte de los hombres ahuyenta la tentación de Satán, cede a la tentación de Cristo y vivirá eternamente en la felicidad (Ciudad de Dios). Los otros resisten a la invitación de Cristo y son cada vez menos semejantes a Dios, siempre menos hombres, es decir, más bestias y vivirán en el tormento eterno (Ciudad del Diablo). Creación, Caída, Revelación, Encarnación, Resurrección. La Ciudad de Dios

LA CIUDAD DE DIOS.

La Ciudad de Dios.  Mientras están en la tierra las dos ciudades pueden cambiarse los ciudadanos: un habitan de la ciudad celestial puede pasar, por apostasía, es decir negar la fe cristiana, a la ciudad terrenal, y un esclavo de la ciudad terrestre puede trasladarse, por conversión, a la ciudad celeste. Después de la muerte el destino de cada cual está marcado y no es posible trueque alguno. La  Ciudad de Dios.

La Ciudad de Dios. Esto, con palabras diferentes, es el esquema ideal de la obra agustina. La antigua civilización está fundada sobre separaciones de castas y de razas; la civilización nueva, cristiana, no conoce más que justos y no justos, elegidos y condenados a las penas eternas, siervos de Cristo y siervos de Satán. La Ciudad de Dios es la inscripción sepulcral del cadáver grecolatino y la partida de nacimiento de la Cristiandad. La Ciudad de Dios.

LA CIUDAD DE DIOS

Comparte con tus amigos.
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Comparte con tus amigos.
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

RECIBE GRATIS CAPITULO No. 1 Lista de Sentimientos
GRATIS CAPITULO No. 1 LISTA DE SENTIMIENTOS
Entradas Recientes

imagenes

septiembre 13, 2018

COMO JUGAR CRICKET NO. 9

agosto 20, 2017

SALUD MENTAL

agosto 20, 2017

ACTIVIDAD NO. 11

agosto 20, 2017

ACTIVIDAD NO. 10

agosto 19, 2017

SANTANDER ACTIVIDAD 7

julio 2, 2017

LINEA DE TIEMPO EDUCACIÓN A DISTANCIA

julio 2, 2017
Comentarios recientes
    Archivos
    Categorías
    Leer entrada anterior
    EL SENDERO

    El sendero. ¿Tienes problemas no conoces el sendero de tu vida? ¿Te controlan tus sentimientos y emociones que habitan en...

    Cerrar